La dieta de la luna0 comentarios

Escrito por V. González
Archivado el 17 Abr 2010 a las 9:07pm

Nuestro satélite ejerce una gran influencia sobre el organismo humano. Durante las fases lunares de luna nueva y luna llena nuestro ritmo interno se modifica lo que provoca que el metabolismo asimile mejor los cambios beneficiosos en la alimentación. Con la dieta de la luna podrás perder unos cuantos kilos de forma fácil mientras depuras el organismo, pero teniendo en cuenta siempre que, antes de comenzar ninguna dieta, debes consultar con tu médico de confianza. Por regla general, los niños, las mujeres embarazadas y las personas enfermas o en tratamiento médico no deberían realizar este tipo de dietas.

La dieta de la luna aprovecha la influencia que ejercen las fases lunares sobre nuestro ritmo interno para eliminar líquidos. Es un régimen breve pero muy intenso que sirve para depurar el organismo y que permite perder aproximadamente dos kilos diarios.

La dieta de la lunaAntes de comenzar la dieta, consulta un calendario lunar y busca el primer día de una nueva fase de la luna (que coincide con la luna nueva). Durante esta fase lunar el organismo tiene una mejor disposición para asimilar y beneficiarse de los cambios positivos de la alimentación.

Esta dieta es perfecta para personas con problemas de retención de líquidos, y aporta además numerosos beneficios a nuestra piel. Al realizarla de forma adecuada el cutis recupera un aspecto claro y luminoso, y mejoran notablemente problemas como acné, manchas y sequedad.

Debes comenzar la dieta una hora antes de que empiece la fase de luna nueva, y seguirla de forma ininterrumpida durante las primeras veinticinco horas. En este tiempo no podrás ingerir ningún tipo de alimento sólido, pero sí todo tipo de líquidos: agua mineral (como mínimo dos litros), infusiones, té, café, zumo natural de fruta o verdura (colado o sin pulpa), zumos envasados sin azúcar, y caldos de verduras caseros.

Este ayuno de sólidos permite que el aparato digestivo repose, y la ingesta de líquidos ayuda al organismo a eliminar toxinas de forma mucho más eficaz. Por ningún motivo deben excederse las veinticinco horas de dieta, y es mejor realizarla durante las vacaciones o el fin se semana para poder descansar y hacerla más llevadera.

Durante ese tiempo no debes ingerir sal, azúcar, caldo en cubitos o concentrado, zumos con pulpa o azúcar añadido, derivados de la leche o lácteos, ni siquiera un yogur. Y además tienes que preparar infusiones de tres tipos distintos: diuréticas, depurativas y antiinflamatorias.

Si quieres seguir esta dieta de manera correcta, toma un vaso de agua con el zumo de media naranja nada más levantarte, y el zumo de un limón y un pomelo (sin azúcar) en el desayuno. Toma a media mañana una taza de infusión depurativa con miel, en la comida el zumo de una pera y una naranja, y para la merienda una infusión diurética con miel. En la cena puedes tomar el zumo de un limón y una naranja y, antes de irte a dormir, una infusión antiinflamatoria.

Las infusiones depurativas son perfectas para limpiar el hígado y el intestino y mejorar el estado de nuestra piel. Puedes prepararlas combinando las siguientes plantas (se compran en una herboristería, donde además te enseñarán las combinaciones más sabrosas), que tienen una gran acción depurativa: hojas de alcachofera, frutos de cardo mariano, hojas de diente de león, hojas de boldo, flores de lavanda, ortiga, hojas de olivo, planta de fumaria seca y hojas de romero.

Las infusiones diuréticas estimulan la excreción de la orina y previenen las inflamaciones intestinales. Para prepararlas, escoge a tu gusto entre las siguientes plantas: abedul, borrajo, cardo santo, diente de león, fresno, cola de caballo, grama, ortiga verde, pensamiento, ulmaria, rabos de cereza, saúco y enebro.

Las antiinflamatorias relajan y actúan sobre el aparato respiratorio y el intestino. Para prepararlas, escoge entre plantas con propiedades antirreumáticas, analgésicas y antiespasmódicas: sauce, ulmaria, árnica, agrimonia, abedul, grosella negra, manzanilla amarga o dulce, fresno, ortiga verde, diente de león, romero, regaliz, caléndula, lavanda, tomillo, pensamiento o violeta.

Tras realizar el primer ayuno de luna nueva, deberás repetir éste en luna llena y realizar un medio ayuno los días de inicio del cuarto creciente y menguante, hasta acabar la fase lunar. El medio ayuno también debe durar veinticinco horas, durante las que se pueden tomar los mismos líquidos y algunos alimentos.

Para estos días puedes elegir una de las siguientes opciones: cinco piezas de fruta al día (repartidas entre desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena), dos porciones de ensalada en almuerzo y cena, un yogur bio (desayuno y merienda) y el puré de media calabaza (almuerzo, merienda y cena), o caldos de verduras en la comida y la cena.

Durante los demás días del mes debes realizar una dieta de mantenimiento normal, que puede incluir muchos líquidos y desayunos a base de pan, cereales integrales, frutas y zumos. Debes consumir menos carne y más pescado, y cocinarlos a la plancha con un poco de aceite de oliva.

Completa la dieta con leche y yogures desnatados, infusiones, pastas, arroces integrales y mucha fruta y verdura. El mejor menú para la comida es una ensalada y un filete de carne o pescado a la plancha, y es preferible incluir una pieza de fruta a media mañana y en la merienda.

Como vemos, esta dieta está basada en la teoría de que los líquidos del cuerpo tienden a seguir los ritmos de las mareas, que como se sabe, son provocados por la influencia de la luna. Y es que uno de los factores que más influye en la pérdida de peso es la capacidad de nuestro organismo de absorber agua y esto está ligado a la fuerza de atracción que ejerce la luna sobre los líquidos, y en mayor medida cuando la luna cambia de fase.

V. González


Temas: , , , , ,

Posiblemente también le interesará:

Recomendado
AnunciosRecupera tu pelo en semanas

Deje su opinión

Al continuar utilizando el sitio, usted acepta el uso de cookies. Más información | 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información siguiendo los enlaces.

CERRAR